EBI Chile: soluciones integrales para transformar los residuos en valor
Con presencia en 14 regiones del país y el respaldo de más de 65 años de experiencia internacional, EBI Chile se incorpora a ANIR con una propuesta clara: abordar la gestión de materiales descartados desde una mirada integral, combinando operación, tecnología y sostenibilidad.
“EBI Chile es una empresa de origen canadiense que ofrece un abanico de soluciones ambientales ligadas a la gestión y valorización de residuos. Operamos a lo largo de toda la cadena, desde la recolección hasta el tratamiento y la valorización”, explica José Luis Navajas, gerente general de la compañía. “Nuestro rol es asegurar que los materiales descartados no sean un problema, sino una oportunidad para avanzar hacia una economía circular real”, agrega.
Ese enfoque integral se traduce en una oferta que abarca minería, industria y gestión domiciliaria, con un foco clave en la continuidad operacional. “El principal valor que aportamos es la continuidad operacional con seguridad. Nos hacemos cargo de procesos críticos donde una detención no es opción, sumando cumplimiento ambiental, trazabilidad y soluciones eficientes”, señala Navajas.
Experiencia global con mirada local
Uno de los elementos distintivos de EBI Chile es la combinación entre estándares internacionales y conocimiento territorial. La compañía forma parte de un grupo canadiense con más de seis décadas de trayectoria, lo que le permite operar con altos niveles de seguridad, tecnología y respaldo financiero.
“La experiencia de nuestra casa matriz se traduce en estándares altos en operación, seguridad y tecnología, pero lo clave es que la combinamos con un profundo conocimiento local”, afirma Navajas. “Hoy estamos presentes en 14 regiones, entendiendo las realidades de cada territorio, sus comunidades y sus desafíos operacionales”.
Esta combinación se refleja también en su propuesta de valor hacia clientes públicos y privados. “Nuestro enfoque 360 permite mayor eficiencia, trazabilidad y control. Para nuestros clientes significa tener un solo aliado que se hace responsable de toda la gestión, con una mirada estratégica de largo plazo”, explica.
De la disposición a la valorización
Para EBI Chile, avanzar hacia la economía circular implica cambiar la lógica tradicional. “Transformar en valor los residuos es nuestro propósito, y eso significa dejar atrás el modelo lineal de usar y desechar para avanzar hacia uno circular”, sostiene Navajas.
En la práctica, esto se traduce en soluciones concretas: reutilización de aguas tratadas para procesos industriales, valorización de madera como insumo para compostaje y generación de energía a partir de biogás, entre otras iniciativas. “Es un trabajo técnico, pero también colaborativo, porque involucra a múltiples actores del ecosistema”, agrega.
Desafíos del sector: trazabilidad, articulación y descentralización
Desde la mirada de la compañía, el país enfrenta desafíos estructurales para avanzar en circularidad. “Tenemos que avanzar con más fuerza en la valorización efectiva, fortalecer la trazabilidad y mejorar la articulación entre actores públicos y privados”, plantea Navajas.
A esto se suma un elemento clave: la descentralización. “Es fundamental llevar capacidades e infraestructura a regiones, considerando sus brechas y mayores costos logísticos”, señala, junto con destacar la necesidad de avanzar en educación y generación de capacidades a todo nivel.
Ley REP: una oportunidad para transformar el sistema
En este contexto, la Ley REP aparece como un punto de inflexión. “Más que su definición, lo relevante es que instala la responsabilidad en toda la cadena y empuja la transición hacia la economía circular”, explica Navajas.
Para EBI Chile, su implementación implica tanto desafíos como oportunidades. “Estamos apoyando la puesta en marcha de sistemas de gestión, participando en recolección y transporte, y evaluando nuevas etapas como centros de acopio y separación”, detalla.
Gracias a su presencia en toda la cadena, la empresa también proyecta un rol articulador. “Podemos conectar a los distintos actores para que la REP funcione de manera eficiente”, afirma.
Trazabilidad y tecnología como base del sistema
Uno de los pilares para avanzar en este proceso es la trazabilidad. “Es una característica habilitante para dar confianza al sistema”, enfatiza Navajas.
La compañía trabaja con procesos controlados y certificaciones internacionales como ISO 9001, 14001 y 45001, lo que permite asegurar el seguimiento de los materiales a lo largo de toda la cadena. “Esto no solo asegura cumplimiento normativo, sino que es clave para una economía circular efectiva, donde la transparencia y la información son fundamentales”, agrega.
En paralelo, iniciativas como la captura de biogás reflejan el potencial de la valorización. “Es un ejemplo concreto de economía circular: transformamos residuos en energía, reduciendo emisiones y aportando a la transición energética del país”, señala.
Un socio estratégico para la industria
De cara al futuro, EBI Chile ve un sector en evolución, con mayores exigencias y oportunidades. “El sector va hacia más sostenibilidad, trazabilidad y cumplimiento. Chile tiene el potencial de avanzar rápidamente si logra consolidar estos elementos”, proyecta Navajas.
En ese camino, la compañía identifica como su principal fortaleza la combinación de experiencia, presencia territorial y foco en la operación. “Nos posicionamos no solo como un proveedor, sino como un socio estratégico que entiende el negocio y aporta valor en toda la cadena”, afirma.
Apuesta por el trabajo gremial
La incorporación a ANIR responde precisamente a esa mirada de colaboración. “Creemos firmemente en el valor del trabajo gremial para impulsar estándares, compartir buenas prácticas y construir una industria más robusta”, explica Navajas.
Y concluye: “La economía circular no se impone, se construye. Es un camino que requiere discusión técnica, colaboración y visión de largo plazo. Para nosotros, ser parte de ANIR es una oportunidad de aportar y ser parte activa del futuro del reciclaje en Chile”.