Gestión B: consultoría, trazabilidad e innovación para fortalecer el ecosistema del reciclaje
Con una propuesta que combina consultoría ambiental, gestión de residuos, innovación e ingeniería especializada, Gestión B se suma a ANIR con el propósito de aportar al desarrollo de una industria del reciclaje cada vez más profesional, transparente y preparada para los desafíos de la economía circular. Conversamos con Marcel Christen Meza, fundador y jefe del Área de Consultoría y Proyectos, sobre la evolución de la empresa, las oportunidades del sector y las razones que los motivaron a integrarse al gremio.
Desde su creación, Gestión B ha buscado acompañar a las organizaciones en un cambio de paradigma: pasar de una gestión ambiental enfocada principalmente en el cumplimiento normativo hacia modelos donde la sostenibilidad, la circularidad y la trazabilidad sean parte de la estrategia del negocio.
La empresa nació con una vocación práctica. “Su creación responde a la necesidad de entregar soluciones técnicas, trazables y aplicables a servicios y proyectos que buscan mejorar la gestión de sus residuos, reducir impactos ambientales y avanzar hacia estándares más exigentes de desempeño”, explica Marcel Christen. Bajo esa mirada, la compañía ha desarrollado una oferta que integra consultoría, gestión de materiales, educación ambiental y acompañamiento estratégico.
Actualmente, Gestión B presta servicios de consultoría en sostenibilidad corporativa y gestión ambiental, desarrollando diagnósticos, caracterización de residuos, hojas de ruta hacia residuo cero, asesoría en Ley REP, medición de huella de carbono y estrategias de economía circular. A ello suma capacidades operacionales propias para la gestión de residuos, fortaleciendo la trazabilidad de los materiales y respaldando técnicamente la información que entregan a sus clientes. Además, cuenta con una línea de Ingeniería en Altura, especializada en diseño de sistemas, trabajos de alto riesgo y capacitación bajo estándares internacionales, ampliando su capacidad para ofrecer soluciones integrales a distintos sectores productivos.
Uno de los aspectos que distingue a la empresa es su capacidad para conectar la operación con el análisis técnico. Más que gestionar residuos, busca comprender el sistema completo, desde la generación y segregación de los materiales hasta las oportunidades de valorización y el uso estratégico de la información para la toma de decisiones.
“La empresa no se limita a retirar o gestionar materiales, sino que busca comprender el sistema completo: cómo se generan y segregan los residuos, qué información los respalda, qué oportunidades de valorización existen y cómo esa información puede apoyar la toma de decisiones“, señala Christen. Este enfoque cobra especial relevancia en un escenario donde la trazabilidad, la reportabilidad ambiental y los criterios ESG se han convertido en herramientas fundamentales para demostrar desempeño ambiental y fortalecer la gestión de las organizaciones.
Al analizar el escenario nacional, Marcel Christen reconoce los avances que ha experimentado Chile durante los últimos años gracias al desarrollo normativo y a la implementación de la Ley REP. Sin embargo, advierte que todavía existen desafíos importantes.
“La economía circular requiere más que voluntad: necesita datos confiables, logística, capacidades técnicas, mercados para materiales recuperados y reglas claras“, sostiene. A su juicio, persisten brechas relacionadas con la calidad de la información, la trazabilidad de los materiales, la segregación en origen y el conocimiento que muchas organizaciones tienen respecto de sus obligaciones ambientales.
Precisamente, uno de los ejes del trabajo de Gestión B ha sido fortalecer la información ambiental que utilizan sus clientes. La empresa acompaña a organizaciones en el levantamiento, ordenamiento y análisis de datos vinculados a residuos, materiales y emisiones, construyendo indicadores y reportes que permitan respaldar procesos de cumplimiento, auditorías y estrategias ESG. Paralelamente, desarrolla iniciativas de investigación aplicada en minería urbana, recuperación de minerales críticos y valorización de materiales complejos, buscando generar nuevas soluciones para la industria del reciclaje y la transición hacia una economía más circular. Para Gestión B, incorporarse a ANIR representa una oportunidad para seguir creciendo junto a otros actores del sector.
“La motivación principal es contribuir desde la experiencia técnica y operacional de la empresa, aprender de otros actores del sector y colaborar en el fortalecimiento de estándares, trazabilidad, buenas prácticas y desarrollo de mercado para materiales valorizables”, afirma Christen. Añade que esperan aportar activamente a la conversación sobre economía circular, Ley REP y sostenibilidad, además de poner a disposición del gremio su experiencia en investigación, desarrollo e innovación aplicada para seguir fortaleciendo la industria del reciclaje en Chile.